El menos-precio al Arquitecto

Edificio Arquitectura

Después de varios años trabajando en el mundo de la arquitectura y la construcción, no podíamos por menos que escribir un pequeño artículo dedicado a la defensa justificada de nuestra profesión.

¿Por qué decimos esto? Porque nos hemos encontrado con escenas más que extrañas.

Los tiempos en los que los arquitectos estaban endiosados y cobraban millonadas pasaron (creemos que por suerte, porque tampoco es eso). Nosotros personalmente eso ni lo hemos vivido. Lo que si hemos tenido que presenciar son frases del tipo “Mengano lo hace por la mitad”, o “te vas a tener que apretar que está la cosa muy mala”. Incluso nos llegaron a decir por el hecho de ser más “caros” que otros compañeros, que si acaso nos sobraba el trabajo o si nos daba igual el encargo. 

No, no nos da igual el encargo, por eso precisamente pretendemos cobrar lo suficiente para hacer un buen proyecto y no estar pensando que cada hora que se le dedica de más, es sinónimo de perder dinero.

Es alucinante, la verdad.

El menosprecio a nuestra profesión es evidente. No me imagino a nadie pidiéndole a su médico una rebajita en la operación, o llenar el carro de la compra en el supermercado y pedir que te cobren la mitad cuando tienes que pagar… Un desastre, vamos.

Entendemos que la competencia es buena y fomenta tener que esforzarse por ofrecer el mejor servicio de Arquitectura, pero llega un punto en el que hay que decir basta, porque así no se puede ofrecer un mínimo de calidad. Nosotros lo tenemos claro.

Aquel que fruto de la desesperación acepta un encargo por cuatro perras, a medio plazo se va a arrepentir profundamente. La desgana y la apatía se adueñará de él más pronto que tarde, y el servicio que acabará ofreciendo será malo, por no decir otra cosa.

Han llegado a nuestras manos, en alguna ocasión, proyectos de otros compañeros claramente realizados deprisa y corriendo. Muchos, ya no es que no tuvieran “nivel”, sino que en ocasiones ni siquiera cumplían la normativa. La raíz del problema en esos proyectos, es que los honorarios firmados serían prácticamente de risa, y luego pasa lo que pasa.

Además, el promotor debe ser consciente que pagar poco al arquitecto por el trabajo que realiza, acabará saliéndole caro, SIEMPRE.

El arquitecto debe ser su mejor aliado, su mano derecha en todo el proceso del proyecto, y tenerlo ahogado solo va en su propia contra. 

No decimos que haya que pagar millonadas, solo que los honorarios deben ser justos por el trabajo que se realiza, porque va en beneficio de todos.

Mucha gente no sabe, que entre otras cosas un arquitecto en el momento que plasma su firma en un proyecto, está adquiriendo una responsabilidad civil sobre él de 10 años de duración, nada más y nada menos. Esto quiere decir que solo por ese proyecto va a tener que estar pagando un seguro todo ese tiempo. Esto solo por poner un ejemplo.

Por otro lado, hay una máxima que todo el mundo debería saber:

Un buen arquitecto sale infinitamente más económico que un arquitecto “barato”.

¿Y esto por qué?

Muy sencillo, porque el mayor gasto en el que va a incurrir cualquier promotor o autopromotor es el coste de la obra (de 10 a 15 veces lo que vas a pagar por un arquitecto), y si encima el arquitecto ha tenido que hacer el proyecto a toda leche y sin pensar mucho (porque si no pierde dinero), los problemas que posteriormente pueden aparecer en la obra superarán con creces el poco dinero (en comparación al coste total de la obra) que te hayas ahorrado.

Y ya ni tan siquiera solo los problemas de la obra. Un edificio se piensa para que exista durante décadas. Imagina la cantidad de problemas que te puedes “comer” durante todos esos años. Y aunque el arquitecto cuenta con el seguro que hemos comentado, los que es seguro es el sufrimiento que vas a padecer.

No compensa. No elijas a un arquitecto por precio, o al menos no solo por eso. Fíjate en si te da confianza, si te gusta su filosofía, en la opinión de clientes anteriores, en su profesionalidad, etc…

Si cumple varios de esos requisitos, que te cobre más que otro jamás debería ser un problema.

Ese es nuestro consejo, a partir de ahí, tu decides.

Esperamos haber sido de ayuda.

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